DifÃcil de olvidar, el silencio se volvió pesado, incluso el mismo aire resultaba complicado de inhalar, ninguno de los dos querÃamos mirarnos, mas sin embargo seguÃamos sentados postrados uno delante del otro, finalmente fuiste tu quien comenzó el tormentoso dialogo.
-¿Que tal tu dÃa pequeña?- Ja..! aun pretendÃas que tus cortesÃas mejoraran la situación, si no es es un juego en el que hoy pierdes y mañana ganas.
Respondà tratando de disfrazar mi ironÃa con mi clásica espontaneidad al hablar, intente olvidarlo, claro... solo momentaneamente.
Alze la mirada y me encontré con tus ojos mentirosos, tu te adentraste en los mios, siempre te lo dije si algún dÃa necesitabas saber la verdad tan solo bastaba con que me miraras fijamente.
Intentaste tocarme, pero lo evite bruscamente.
-¿Que pasa?- preguntaste estúpidamente. Estalle a carcajadas irónicas, que solamente cubrÃan mi nostalgia.
-No digas nada - respondà decidida, me levante y me aproxime lo mas posible a ti, y tu continuabas inmutable, yo ya no sabia que hacer... ¿Cuál era el acto seguido?, aquà no habÃa guión. Asà que improvise, te dije -Adiós- y di la vuelta.
No supe en que milésima de segundo te levantaste rápidamente y me abrazaste. -¡Sueltame!- gemà de dolor y tu lo hacÃas con mas fuerza, deslizando tus dedos por mi espalda que se volvieron filosas navajas que se introducÃan en mi piel.
-No me toques- volvà a gritar, ¡me quemas! y asà era, el contacto contigo me calcinaba lentamente, .... desgarradoramente.
¿Lo recuerdas? asà me mataste, asà me asesinaste... no se cuantas veces... ya perdà la cuenta, ya lo olvide.
Que queda después de ti?, No lo se, perdón ... se acabo la tinta y el papel.
-¿Que tal tu dÃa pequeña?- Ja..! aun pretendÃas que tus cortesÃas mejoraran la situación, si no es es un juego en el que hoy pierdes y mañana ganas.
Respondà tratando de disfrazar mi ironÃa con mi clásica espontaneidad al hablar, intente olvidarlo, claro... solo momentaneamente.
Alze la mirada y me encontré con tus ojos mentirosos, tu te adentraste en los mios, siempre te lo dije si algún dÃa necesitabas saber la verdad tan solo bastaba con que me miraras fijamente.
Intentaste tocarme, pero lo evite bruscamente.
-¿Que pasa?- preguntaste estúpidamente. Estalle a carcajadas irónicas, que solamente cubrÃan mi nostalgia.
-No digas nada - respondà decidida, me levante y me aproxime lo mas posible a ti, y tu continuabas inmutable, yo ya no sabia que hacer... ¿Cuál era el acto seguido?, aquà no habÃa guión. Asà que improvise, te dije -Adiós- y di la vuelta.
No supe en que milésima de segundo te levantaste rápidamente y me abrazaste. -¡Sueltame!- gemà de dolor y tu lo hacÃas con mas fuerza, deslizando tus dedos por mi espalda que se volvieron filosas navajas que se introducÃan en mi piel.
-No me toques- volvà a gritar, ¡me quemas! y asà era, el contacto contigo me calcinaba lentamente, .... desgarradoramente.
¿Lo recuerdas? asà me mataste, asà me asesinaste... no se cuantas veces... ya perdà la cuenta, ya lo olvide.
Que queda después de ti?, No lo se, perdón ... se acabo la tinta y el papel.
